Tengo un cuaderno moleskine que utilizo exclusivamente para anotar ideas sobre la cultura en nuestro país. Ahora que somos pobres y se acabó la Cultura como pelotazo y escaparate voy anotando lo que leo aquí y allí para hacerme una idea de por dónde van las cosas. 

El jueves asistí en Santa Cruz a la conferencia No diga ideología, diga ADN cultural. Al salir anoté en mi moleskine: Apuntes para una nueva Cultura: los dinosaurios van a desaparecer.

¿Escucharon alguna vez esa canción de Charly García?: “Los amigos del barrio pueden desaparecer/Los cantores de radio pueden desaparecer/Los que están en los diarios pueden desaparecer… Pero los dinosaurios van a desaparecer”.

Pues el jueves se convirtió en la banda sonora que surgió en mi cabeza después de la conferencia. Pero ¿cómo llegué hasta ahí? Los pongo en antecedentes porque es bastante tronchante, al modo en que son tronchantes las cosas en Tenerife: por absurdas, extrañas, surreales.

La charla formaba parte de las Jornadas Ideología, política y gestión cultural, organizadas por la Fundación Pedro García Cabrera y el ponente, Rubén Martínez, era presentado como licenciado en Bellas Artes e investigador.

Rubén Martínez Política, ideología y gestión
Rubén Martínez.

Pero Martínez es más que eso. Es de esos nuevos activistas surgidos en este país después del 11-M, un movimiento que viró patas arriba nuestra corrupta e insensata España. Ya figuraba en mi moleskine. En la lista PROYECTOS CARGADOS DE FUTURO tengo anotados dos en los que Rubén Martínez es una pieza indispensable: La hidra cooperativa y el Observatorio metropolitano de Barcelona, vinculados además a otro proyecto fundamental para entender cual será la cultura futura: la Fundación de los comunes.

El discurso de Rubén Martínez y de esta nueva corriente de política cultural introduce elementos como experimentación, espacios comunes, democratización de la producción cultural y futuro común. Es un discurso que en Barcelona y Madrid ya está muy elaborado. No es extraño que haya sido en estas dos ciudades donde las coaliciones de partidos progresistas se impusieron tras las elecciones del pasado mes de mayo.

Un artículo fundamental para entender los orígenes de esta nueva política: Desbordamientos culturales en torno al 15-M. En él, Luis Moreno Caballud, profesor de la Universidad estadounidense de Uppen y miembro del movimiento Occupy Wall Street, escribe: “no somos consumidores pasivos de la interpretación de la realidad” y anuncia “una batalla”.

“Se va a librar una batalla menos inmediata, pero quizás más profundamente transformadora e irreversible: es la guerra de las versiones, de los símbolos, de las creencias y de las narrativas que dan sentido a nuestras vidas. En ella, no sólo importa lo que se dice, sino quién lo dice, o más bien, quién tiene derecho a decir, quién tiene acceso a los foros en los que se producen y se debaten las ideas y los lenguajes sociales que nutren el sentido de nuestra existencia colectiva”

Y ahora volvamos a Tenerife, al jueves pasado y a la conferencia dictada por Rubén Martínez que me hizo anotar en mi moleskine al salir del TEA: Los dinosaurios van a desaparecer. También anoté: los comunes empiezan a contar sus historias “no narrables”, empiezan a  romper los consensos previamente establecidos, como anticipaba Caballud.

Y además, lo hacen en el TEA, un edificio vacío de contenido, de millones y millones de euros y ante un público entre el que había bastante gente vinculada a ATI y CC, es decir, ante los creadores de este relato tan chato y castrante que hemos llamado cultura canaria. ¿Extraño, no?

Güigüi en el TEA - copia
Los asistentes a la conferencia de los comunes en el TEA.

No identifiqué a todos los asistentes, pero sí vi a varios responsables institucionales de que estemos como estamos: Juan Manuel Castañeda (lo último que encontré sobre él es que ocupa-ocupaba la secretaría de la subcomisión de cultura de Coalición Canaria en Tenerife. En su perfil de Facebook aparece que trabaja en el Gobierno de Canarias). Castañeda ha tenido mucho que ver con esas políticas culturales que los comunes vienen a quebrar.

Estaba el economista José Luis Rivero Ceballos, ideólogo de CC. En este artículo de 2011 ya anunciaba la necesidad de vincular turismo y cultura. Hoy tenemos una Consejería de Turismo, Cultura y Deportes. Rivero Ceballos forma parte del Consejo Canario de la Cultura, un organismo compuesto por afines al gobierno que deberá redactar la ley de mecenazgo y las políticas culturales futuras, entre otras cosas.

También asistió el filólogo José Luis Rivero, director artístico del Auditorio de Tenerife y desde julio consejero de coalición canaria en el Cabildo para Cultura, educación y arte.

Y más gente de organigrama, un poco fuera de lugar porque habían ido a un espacio que es suyo: el TEA, a oir una conferencia de un jovencito catalán que había estudiado Bellas Artes y tenía algo que decir sobre el Adn cultural, lo que de entrada no sonaba muy inquietante.

Y se encontraron con lo inesperado. Rivero Ceballos tuvo que escuchar que su idea de vincular Turismo y Cultura ya ha sido desmontada por los comunes, que saben que el poder utiliza la cultura para neutralizar el discurso crítico sobre aquello a lo que se vincula. Pero también oyó que se acabó la idea de la Cultura como pretexto para crear procesos políticos y económicos “de manera consensuada”.

La conferencia recorría los orígenes del movimiento de los comunes en frases como “Hablar de lo común pasa, no por plantear dos maneras de “gestionar” los problemas comunes, sino por plantear procesos de democratización. El debate político no es más o menos Estado sino más o menos democracia” y se preguntaba “¿qué pasará cuando el adn cultural de los comunes choque con el adn cultural de quienes hablan de eficiencia y eficacia y no de bien común?

Miré a los dinosaurios sentados entre el público, percibí cierto desasosiego entre sus filas. Rubén Martínez estaba allí, en el TEA, ante ellos diciéndoles básicamente: La nueva cultura, la de los de abajo, de la centralidad del tablero, de los comunes, señores míos pasa porque ustedes dejen de existir.

 

El TEA se parecía bastante esa noche a una de las escenas de El ángel exterminador de Buñuel.

Están advertidos, pensé mientras iba a coger la guagua. Eso es lo que se viene. Y ya están aquí. Esta semana en el Ateneo de La Laguna varios comunes de la Isla empiezan a exigir el espacio que se les ha arrebatado: Seis activistas culturales en seis conferencias organizadas por Claudio Marrero bajo el título Proyecto para adecentar la vía pública en el que participan seis proyectos, algunos son ideas y otros ya están en marcha.

El 20 de noviembre estuvo Sabotaje al montaje y el escritor Alexis Ravelo; el miércoles 25 lo harán el actor y activista Juan Carlos Tacoronte y Solar, el programa de exposiciones en solares de Santa Cruz diseñado por Lola Barrena. Cierran las intervenciones de Ayoze Jímenez, artista y Tono Carbajo, Fotomovimiento, este jueves, 26 de noviembre a las 19:30.

El Proyecto para Adecentar la Vía Pública  dice en su presentación: “Busca poner en valor el espacio público, lo común, invitándonos a recuperarlo y cuidarlo como nuestro. El ciudadano, verdadero protagonista de la vida moderna, puede y debe no sólo disfrutar del espacio público, ha de pensarlo y proyectarlo, construirlo. Opinar no será suficiente”.

Los comunes ya están aquí. Por eso el jueves, al salir del TEA, anoté en mi moleskine: los dinosaurios van a desaparecer.

 

 

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