Si tienes al completo la serie policíaca de Henning Mankell, sabes quién es Lisbeth Salander, sigues los casos del Departamento Q y adoras los jerseys que lleva la detective Sarah Lund en Forbrydelsen, reconócelo, te has dejado subyugar por el Nordic noir, la ficción negra, fría y lluviosa llegada de los países escandinavos a través de un montón de libros y un puñado de series televisivas.

Una corriente convertida en verdadero fenómeno literario que ha sido trasladada a la pequeña pantalla en títulos como Wallander (tres versiones), Forbrydelsen (The Killing) y, de las últimas y buenas, Bron/Broen (El puente), que regala el plus de desarrollarse simultáneamente entre Dinamarca y Suecia, escenarios ya familiares para los adictos al género.

El hallazgo de un cadáver en medio del puente Öresun, que une Copenhague con la ciudad sueca de Malmö, obliga a la policía a colaborar en la captura de un asesino empeñado en destapar las diferencias sociales entre ambos países.La pareja formada por el policía sueco Martin Rohde (Kim Bodnia) y su colega danesa Saga Norén (Sofía Hellin), es también un hallazgo televisivo. Él es la personalidad empática que cuida; y ella, la resolutiva, es a la vez un caso claro de personalidad disfuncional y asocial. Casi con todas las prerrogativas de un personaje masculino.

Dinamarca y Suecia comparten asesinatos en esta serie a través del puente
Saga Norén (Sofía Hellin) y Martin Rohde (Kim Bodnia) ante el puente Öresund.

La serie se estrenó en 2011 convirtiéndose rápidamente en fenómeno televisivo. En España la emitió AXN y ya existen dos adaptaciones: la anglo-francesa (The tunnel/Le Tunnel), que transcurre en el Eurotúnel, y The bridge, coproducción entre EEUU y México con la frontera de El Paso de fondo. Sin duda, la versión original es la mejor, como sucedió con Forbrydelsen y su remake americano, The Killing. No es lo mismo.

No, no es lo mismo. Porque para que sea auténtico debe tener esa característica que hace insuperable el género negro escandinavo: su voluntad de mostrar la cara oscura de la Europa moderna y del Estado de bienestar. De hacer un relato realista y sin concesiones de una Europa perdida.

Bron/Broen es el reverso tenebroso del welfare, de una sociedad profundamente herida, que deja entrever entre sus costurones miseria, desigualdad, racismo y perdida de derechos sociales.

Saga y Martin se mueven en medio de la soledad y una profunda incomunicación, enfatizada por los paisajes nevados del invierno escandinavo y los largos silencios, que en el género funcionan como un personaje más. El clima de pesimismo impregna la vida de estos europeos del Norte, tan dichosos de lejos y, sin embargo, tan tristes, abatidos y escépticos.

Anuncios